La acuarela, Maestros y Discípulos

Se denomina acuarela, de acquarella, venida de acqua, de agua, como técnica pictórica sobre papel o cartón aplicando el color disuelto en agua y gomas: no usa el blanco tomando como tal el blanco del soporte fijando así una norma que respetan casi todos los acuarelistas o pintores de acuarelas.

Cada técnica tiene sus posibilidades y limitaciones. El pintor las debe conocer y manejar. La forma que tiene cada uno de pintar una acuarela configura el estilo y cuando vemos una pintura al agua, por conocimiento de ella podemos reconocer el camino recorrido para hacerla.

El arte de las flores, de animales y pájaros, de las figuras humanas y sus movimientos, de las costumbres de países lejanos que visitaban los pintores fueron los temas de las primeras acuarelas, más la naturaleza de mares y montañas, de paisajes. También la libre composición abstracta. Todos con los “colores translúcidos aplicados con un pincel suave sobre papel blanco”.

Si en la acuarela el azar suele ser tan determinante, hay que ayudarla con la intrepidez, con el juego de lo húmedo sobre lo húmedo; del lo seco sobre lo seco, de todas las maneras, sin temor que todo se puede arreglar sin hacer caso a las historias negativas que se tejen sobre su ejercicio.

No sabemos la trayectoria artística de los acuarelistas del mundo, siempre habrá un maestro y sus discípulos: El idioma hablado puede sernos imposible por diferencias geográficas, pero comprenderemos su arte de las aguadas. Podemos comprender el tránsito de su hacer, de sus manchas y sus acentos La forma de dar continuidad a la técnica es la relación tradicional del maestro y el discípulo.

Iván Contreras Rodríguez
San Pedro de la Paz, abril 2021

Maestros y Discípulos es una exposición concebida por la Corporación de Acuarelistas de Chile en el año 2019. Sería inaugurada en Concepción en noviembre de ese año y luego iniciaría una itinerancia rumbo al norte para ser presentada finalmente en Santiago, en la Sala Nemesio Antúnez de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Los eventos que conmovieron a Chile desde octubre de ese año imposibilitaron que así ocurriera. En el año 2020 fue el confinamiento por el COVID-19 lo que nuevamente impidió que la exposición viese la luz. Las condiciones aún no han mejorado, pero gracias a la alianza de nuestra Corporación con la Universidad Católica de la Santísima Concepción, se ha hecho posible, al fin, que esta idea se materialice y que lo haga por este medio, vehículo eficaz para traspasar las fronteras del enclaustramiento y la distancia que ahora nos separa.

Maestros y Discípulos está pensada como un lugar de encuentro entre generaciones de acuarelistas, algunos maestros de maestros conjuntamente exponiendo con artistas que iniciaron recientemente su camino y quienes como discípulos lo siguen recorriendo junto a sus maestros actuales. Al generar este encuentro vamos más allá de las raíces de la Corporación de Acuarelistas de Chile, fundada en Concepción, a partir de la Agrupación de Acuarelistas de Concepción, nacida el año 2010. 

La exposición incluye obras de maestros que ya no están entre nosotros: Israel Roa (1909-2002) y Baltazar Hernández (1924-1997) y de otros que son miembros actuales de la Corporación: Iván Contreras, Luz María Sánchez, Raúl Saldivia, Fernando Calvo, Guillermo Viveros, y como maestro invitado Luis Guzmán Molina. Tanto maestros como discípulos reconocen dónde están sus raíces, quien fue la maestra o el maestro que les condujo por el camino de la acuarela, ya sea presencialmente o a través de imágenes disponibles en libros o en las redes sociales. Es interesante descubrir cuan diversas son las fuentes de las que hemos bebido los acuarelistas reunidos en la presente exposición. Reconocerse autodidacta es algo bastante frecuente, lo cual nos muestra que aún antes del confinamiento, que actualmente vivimos, acuarelistas crecieron contemplando y estudiando detenidamente las obras de quienes les inspiraron. En otros casos la obra contemplada fue la propia naturaleza, maravillosa maestra que se ofrece gratuitamente al ojo observador y al corazón atento a sus ritmos y cadencias. 

Como presidente en ejercicio de la Corporación de Acuarelista de Chile agradezco a todos quienes se sumaron a la presente exposición y a quienes nos facilitaron imágenes y/o obras de los maestros Israel Roa, Baltazar Hernández, Fernando Calvo y Guillermo Viveros. Agradezco también a Luz María Sánchez y a Albino Echeverría que realizaron el trabajo curatorial de esta exposición. Mi gratitud también a Luis Guzmán y a Juan Marcos por aceptar la invitación de exponer con nosotros, ya que, como receptores del premio otorgado por nuestra Corporación en el marco del Salón Tanagra, Chillán, teníamos este compromiso pendiente.

Finalmente, agradezco a la Universidad Católica de la Santísima Concepción, la que, a través de su Dirección de Extensión, Vicerrectoría de Vinculación con la Sociedad, nos acoge una vez más como Corporación y hace posible que estas obras puedan ser contempladas y alcancen el punto de destino para el que fueron creadas: llegando al corazón y a hacerse vida en quienes al contemplarlas sientan que fueron pintadas para ellos.

Juan M. Cancino Cancino

Presidente de la Corporación de Acuarelistas de Chile,

Concepción, abril 2021